ALGORITMO PLEGADO
De una figura original —un abanico de rombos— emerge un sistema geométrico y rítmico, en expansión continua, como un gesto que se despliega, abierto a la experiencia.
ALGORITMO PLEGADO: UN ROMBO EN EXPANSIÓN presenta un conjunto de obras creadas a partir de un sistema de organización geométrica. Una figura básica —el rombo en forma de abanico— articula variaciones cromáticas por superposición, plegado y secuenciación.
Conceptualmente, el proyecto propone un equilibrio azaroso dentro de una estructura, donde reglas iniciales operan como un algoritmo analógico que habilita múltiples combinaciones formales. La colección reúne dibujos, pinturas, obras tridimensionales y una escultura cinética, donde secuencias plegadas se desarrollan en cada obra con un código de color y, en consecuencia, con su propia paleta cromática.
En términos espaciales, las obras tridimensionales con técnica paper-cut despliegan un recorrido visual secuencial, alterno y continuo, favoreciendo una lectura rítmica del sistema. Las piezas monocromáticas realizadas con técnica calada introducen sutiles ritmos de pliegues y relaciones de profundidad que tensan la lectura lineal y amplían la diversidad lúdica de la obra. La escultura cinética introduce una dimensión volumétrica y temporal, estableciendo relaciones entre forma, luz y sombra de un movimiento mecánico coordinado.
Formando parte de un sistema cromático mayor, el propósito de este trabajo es contribuir al reconocimiento de un registro sostenido del conjunto y a una identificación no jerárquica. La obra, concebida como un lenguaje visual sensible, se abre a una experiencia perceptiva e interpretaciones subjetivas. La idea de la profusión del color —códigos primarios, verde, blanco y negro— activa lecturas de diversas figuras, ritmos y contrastes.
La relación entre repetición y diferencia activa asociaciones formales de tramas, contrapuntos y notación visual. El proyecto propone piezas para una contemplación elástica y flexible, con carácter de tolerancia y transigencia, donde el espectador puede inspeccionar cada pieza de manera exploratoria, estableciendo conexiones propias entre las obras y construyendo sentido a partir de la intuición.
La muestra despliega un recorrido visual flexible, con diez obras enmarcadas, bidimensionales y tridimensionales, donde el espectador puede hacer una lectura rítmica del sistema a lo largo del recorrido. La alternancia de marcos blancos y negros, así como la presencia de piezas monocromaticas realizadas con técnica calada, introducen descansos cromáticos que pausan la lectura lineal y amplían la diversidad perceptiva del conjunto.
Texto de la muestra en La Casona de los Olivera
por Sebastián Dunphy
2025
No estamos ante una muestra de arte geométrico abstracto. Estamos más bien ante el resultado de procedimientos de acumulación de formas simples y cambiantes que en su conjunción modelan superficies complejas, de ritmos como mantras.
Una estructura lógica formal que se despliega, mediante constantes y variaciones, como el resultado visual de un proceso, donde las reglas establecen un principio pero desconocen el final.
La obra es la expresión destilada de un equilibrio entre la eventualidad y una estructurada flexibilidad, que en su entramada figuración y atiborramiento nos imbuye en el flujo compartido de los cuerpos en movimiento.
Los colores y valores nos hacen saber de la existencia de sujetos triangulares -o cuadrangulares- que encuentran su definición tan solo en el intersticio con sus colegas fórmicos. Destino compartido, como en una marcha de brazos enlazados, las formas se recuestan en la blandura de la geometría lindante.
Y los pliegues. Pliegues que, por naturaleza, son la continuidad de una superficie con un desvío en su dirección. Papiroflexia como olas constantes y rítmicas.
Por momentos esas ondulaciones se corren del registro acuático y mutan hacia a formas ránidas, entrando mediante estos anfibios al reino animal, y de ahí la pulsión escópica puede proyectar insectos, conjuntos de preciosos escarabajos cuyo nombre para dicho grupo es el de coleópteros, ya que los coleópteros son un tipo de insectos que se caracterizan por tener alas duras. Y estas rígidas alas nos devuelven al papel doblado y a todo lo que puede generar tan sutil operación.











